Nuestros campos y los de nuestros proveedores se encuentran en las regiones del Maule y Ñuble.
Éstas están ubicadas en la zona central de Chile, que goza de condiciones agroclimáticas excepcionales para el cultivo de frutales de alto valor, especialmente cerezas y arándanos.
Su clima mediterráneo se caracteriza por inviernos con suficientes horas de frío invernal y veranos cálidos y secos con alta luminosidad, lo que resulta ideal para el desarrollo óptimo de estas especies.
Estas características favorecen una floración uniforme y una maduración concentrada, facilitando la cosecha y la obtención de fruta de excelente firmeza y dulzor, alcanzando una alta productividad y una calidad organoléptica superior.